Piscinas de poliester, una sabia elección

“Si algo puede salir mal, saldrá mal” Esto es lo que sentencia la primera y más famosa Ley de Murphy, el hombre con el que cualquier profesional está siempre familiarizado. En el mundo de la instalación y construcción de piscinas, evitar problemas antes de que aparezcan puede venir derivado de tomar buenas decisiones antes de empezar. Cada tipo de instalación presenta unas dificultades particulares, tanto para el instalador como para el usuario, pero algunas están siempre ahí: coste, mantenimiento, longevidad de la piscina y las condiciones del terreno.

Saber que tipo de piscina se ajusta a las circunstancias concretas del cliente es clave, y si entre las opciones no se consideran las piscinas de poliester posiblemente hay que darle una vuelta a estas consideraciones.

El tiempo es dinero

Cada día que pasas en un trabajo es un día que no puedes pasar en el siguiente trabajo. Las piscinas de poliester pueden ser instaladas, dependiendo del modelo, en pocos días. Hay mucho menos manejo de material en la obra, lo que conlleva un ahorro de tiempo y de costes.

Eficiencia en los costes

Con las piscinas de poliester ofrecemos a los clientes piscinas que se pueden permitir. Mucha gente no está dispuesta a gastarse 30.000 € o 40.000 € en una piscina, pero si por debajo de 20.000 € teniendo una piscina que cumpla perfectamente con sus expectativas. En la instalación de este tipo de piscinas eliminamos muchos actores de la construcción de la piscina ya que el mismo equipo puede hacer todo el trabajo.

Reto medioambiental

Las piscinas de fibra o poliester pueden salvar algunas dificultades que no lo hacen otros tipos de construcciones. Por ejemplo lugares con la capa freática del terreno alta, donde es realmente complicado hacer una piscina de hormigón. También en zonas sensibles a terremotos son ideales las piscinas de poliester gracias a su gran flexibilidad. El mantenimiento es otro aspecto clave. Tanto los instaladores de piscinas como los clientes llevan vidas atareadas, y el mantenimiento de una piscina es uno de los principales obstáculos que tienen los clientes a la hora de decidirse a instalar una piscina en su jardín. Las piscinas de fibra ayudan a reducir el consumo de productos químicos, al no perder nada de agua debido a no tener una superficie porosa. También se evitan las lechadas cada pocos años necesarias con las piscinas revestidas en gresite o cerámica.

Piscinas duraderas

Con un mantenimiento correcto las piscinas de poliester duran muchos años. Existen piscinas instaladas desde hace más de 30 años que se conservan perfectamente en uso a día de hoy. Incluso las piscinas que encontramos expuestas en las carreteras sin agua, al sol, y a merced de todas las inclemencias del tiempo, pueden instalarse sin problema.

Con todos los beneficios expuestos: instalación rápida, costes más bajos, adaptación al entorno, sencillez de mantenimiento, y gran longevidad, estamos ante una opción muy a tener en cuenta a la hora de construir una piscina.

 

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